Esta
exposición,
está
integrada
por una
selección
de
grabados
y
dibujos
de Joan
Miró
(1893-1983),
considerado
como uno
de los
máximos
representantes
del
surrealismo.
A partir
de las
obras
expuestas
se
desarrolla
una gran
reflexión
sobre la
realidad
y sus
apariencias.
El autor
no se
limita a
lo
clásico,
sino que
utiliza
nuevas
técnicas
como la
del
papel
arrugado.
Los
colores,
la
composición
de los
elementos,
los
arabescos,
los
círculos,
las
líneas...
confluyen
en un
universo
colorista
y alegre
donde se
entrevé
su
facilidad
inventiva
y
creativa.
Los
grabados
son de
distintas
épocas
de
creación
del
artista
y tienen
el peso
de
alguien
que daba
mucha
importancia
a este
tipo de
arte.
Los
dibujos
fueron
realizados
en
distintos
papeles
y
soportes,
con
lápices
y ceras,
en los
últimos
cinco
años de
la vida
del
pintor.